Tuesday, July 3

CAPÍTULO 5: probablemente el peor capítulo hasta ahora

tenía tres borradores que he tenido que tirar a la basura. ha ocurrido. está ocurriendo. la realidad va bastante más rápido que mi cabeza. y, por supuesto, mucho más rápido que este lugar virtual. según este lugar todavía estoy en aquella playa vacía viendo los mejores atardeceres que existen en el mundo. y, señoras y señores, siento comunicarles que no. muy atrás sentimentalmente hablando queda ya eso. no sé ni por dónde empezar. creo que empezaré por la canción.

neil young es un buen tipo. escribe esta canción a su mujer -con la que lleva un porrón de años- como una celebración de la fidelidad y la longevidad de su relación. me parece fascinante. a veces cuando uno se encuentra bien le es más difícil hacer arte. bueno hablo en plural pero en realidad debería hablar sólo por mí misma. para escribir una canción necesito un poco de conflicto en mi interior, mínimo una pequeña lucha, un deseo, una decepción, un despecho... un conflicto interno. un poco como este lugar. jamás vendría aquí a escribir sobre lo bien que me va y lo feliz que estoy. eh tíos!! vengan y lean lo increíble que es mi vida!! no ocurre nada y todo va todo el rato genial!!! no tendría mucho sentido. de hecho, las pocas veces que re-leo algo de aquí siempre pienso vaya qué jodida estoy siempre. pero neil young sí puede. puede ser feliz y escribir.

cuando uno toma decisiones arriesgadas sabe que lo que podría ocurrir es muy muy malo, pero siente que no tiene otra opción, ya que la razón por la que toma esa decisión arriesgada es, de por sí, también algo bastante extremo. uno piensa "qué sería lo peor que podría ocurrir?" y aún imaginándolo y deseando que no ocurra, tira para adelante. porque así es la vida un poco. aunque a veces duela, hay que seguir para adelante. 
cuando volvimos de peniche nada ocurrió como yo planeaba. exactamente nada. aciertos? cero. ni de tu comportamiento ni del mío. vaya mierda. tanta reflexión para llegar a madrid y que todo se me hiciera muchísimo más difícil que en el papel. de primeras llegamos tipo 2am de la madrugada después de 6 horas de coche casi del tirón sin aire acondicionado, y al salir de la furgo hacía un calor asqueroso que no no no podía ni concebir. y hacía calor en todas partes. en la calle mazo pero en casa aún más!! por qué hacía más calor dentro de casa que fuera? qué clase de maldición infernal era esa? 
en fin. todavía no tengo muy clara cuánta intimidad quiero contar de todo esto así que por si acaso y mientras lo decido pasaré directamente a un día y medio después cuando vuelve a haber chicha en mi cerebrito que no ponga en compromiso a nadie.
me costó unos segundos entender qué coño pasaba. fue todo muy confuso. me dejó en shock, en blanco, sin saber qué decir al respecto. y cuando de pronto lo entendí me cayó como un jarro de agua gélida. traté de pensar lo más rápido que pude si estaba de acuerdo o no con lo que decías, si tenías razón o no. y no conseguí encontrar la respuesta. y mientras trataba de averiguar todo esto tú no parabas de repetir las mismas frases que jamás olvidaré. nunca en mi vida había escuchado un corazón tan roto y tan sincero... te había roto yo. a ti. la persona más positiva, alegre y risueña que conozco. te había roto. no en el sentido figurado. sino casi como a una cosa, una cosa que de pronto sin querer, pum, la rompes y deja de funcionar como es. y había sido yo. tiene esto arreglo? crees que podría arreglarte? poquito a poco? con mucho cuidado y mucho cariño, pieza a pieza, día a día? y, peor aún, crees que puedo arreglarte mientras yo sigo arreglándome a mí misma?
pues pasan más días señores, no os creáis que todavía hemos llegado a el hoy. tampoco me queda mucho tiempo, no me da tiempo a desglosar cómo se soluciona esto. en la semana 3, la de peniche, siento que di con muchas claves de la vida que quizás algún día os contaré. en la semana 4 ha sido el amor quien me ha traído un nuevo dragón que todavía tengo que aprender a domar. hoy comienza la semana número 5. querría remarcar que absolutamente nada de lo que digo es una verdad absoluta. que ojalá pudiera dedicar más tiempo a reflexionar y depositar pensamientos pero cuesta mucho con este ritmo de vida. siento como si los hombres grises me estuvieran robando el tiempo libre y todo el rato llego tarde y todos los emails son urgentísimos y todas las actividades son prioritarias a sencillamente reflexionar sobre la vida. y sabéis qué?
no debería ser así.
y ahora, me tengo que ir.

por cierto. para estas noches estoy escuchando mucho esta playlist, por si queréis.