Thursday, October 18

eres tú al que llaman hijo secreto del funk?

con mujeres guapas moviendo aquí el ombligo me decido a escribir, sencillamente porque estoy harta de no hacerlo. un día más y una cerveza de más, volviendo a la vieja costumbre de dejarse llevar por noches como esta, por la buena compañía. porque nadie se parece tanto a mí como tú. brindando por lo fácil que se ve todo con una pizca de sentido del humor (y un par de buen polvos) y lo difícil que se convierte por culpa de las expectativas. que hay que mirar alto sin esperar que sea el cielo el que baje, que para comprender al resto antes has de entenderte a ti mismo. que venga, que va, que este pie no me deja ni andar ni pensar decentemente y aún así he de pretender tirar palante y pisar fuerte; qué ironía. llevo un mes tan débil que ni yo me tomo en serio, que me faltan libertad y ganas. que no necesito un único rescate sino doble cuidado diario. que me sobran sangre, lágrimas y neuras, que ni las quiero ni las quiere él. es el verano tan jodidamente bonito que traemos a la espalda, es ese momento que no era ni tuyo ni mío, sino nuestro; es cómo transformar un plus en un handicap.
pero comienzan nuevos planes, nuevas filosofías y letras. esta vez sin final (ni principio) a la vista. porque me dice que no le puedo echar de menos, que le llevo dentro; y aún con razón, mi cama sigue siendo igual de grande y mi cuerpecillo cada vez más pequeño.