Thursday, May 24

madre mía he llegado al punto de permanente éxtasis, ha llegado ese día en el que todo es la hostia, que te encuentras tan feliz que hasta el agua te sabe más sabrosa, que hasta la forma de mis pies me parece simpática, he llegado a un punto en el cual estoy sobrepasando sensaciones que antes reconocía como límites, ese punto en que te das cuenta de que no, de que hay mucho, mucho más allá. hoy ha sido un día tan precioso que me da pena quedarme dormida, que me apetece quedarme despierta hasta tarde aunque muera del sueño sólo para vivir un trocito más de noche. he llegado al punto en el que el miedo se transforma en morbo y curiosidad, que todo me parece bien, todo me parece bello, que un día tras otro estamos sin darnos cuenta escribiendo nuestras vidas, construyendo insconscientemente recuerdos que llevaremos dentro en la sangre, implacables. la flor de la vida, los años locos de amor, juventud y música, y bailar en pareja en la cocina, y los besos silenciosos a escondidas, hasta mi risa me suena diferente, suena clara, múltiple y pizpireta. noto cómo el corazón salta en mi pecho, y cómo nos alegramos cada molécula de mi ser cada vez te saludamos, cómo en realidad hasta el más vago pensamiento positivo termina en ti, como si tuvieras un imán.  es increíble cómo eres causa y consecuencia al mismo tiempo... y es que en realidad, tanto yo como todas mi moléculas sabemos que tú eres el que nos meterá en aventuras. tú, el mejor, ya sabes, único e inigualable. como un super héroe de cómic, o incluso más.