Wednesday, September 14

Dios estoy tan enfadada, no sé cómo empezar, no sé por dónde comenzar para que este texto no parezca un vómito caótico de ideas pobremente enlazadas. Hostias, centrémonos:
Las modas. La noche madrileña. La juventud. Nosotros, cabe decir.
Habláis de hipsters, de gafapastismo, de ropa vintage pronunciando la palabra lo más peyorativamente posible. Habláis de que estáis hartos de la poca autenticidad, veis gente con la camiseta de algún grupo y lo primero que os viene a la cabeza es que esa gente no tiene NI IDEA. Habláis de de esta patética actitud de pose, de postureo, de que no hay garitos donde salir en madrid, y por supuesto, si eres cliente habitual de CUALQUIERA de ellos te llevas la pertinente etiqueta.
Y aunque pudiera llegar a estar de acuerdo en muchas de esas cláusulas, Me ponéis de los nervios. Sin daros cuenta os estáis metiendo en el mismo saco de prejuicios y de ganas de quedar por encima del de al lado. Creo que el odio sólo genera más odio, como siempre dice Apu. Creo que si el radicalismo es divertido se convierte en ganas de provocar. Creo que dudar de la "autenticidad" de una de tus mejores amigas (¿?!¿?!¿?!?!??!? frase que de por sí tiene un sentido muy confuso) e incluso de una asociación que tú misma has creado es pasarse de la raya.
Por esta mierda me gustan tanto las ciencias, coño. Cualquier tipo de expresión artística puede llevar a conflicto. Las modas están, claro que están. Y sin pretenderlo estáis creando otra, que nace del odio profundo a tooooodoo el resto de modas, que acabará convirtiéndose en amargura y aislamiento.
>>Nuestra época es un chollo para los humoristas. La pos-modernidad nos ha hecho irónicos hasta la médula. Estáis por encima de todo. Todo lo conocéis. Todo lo sabéis. Da lo mismo si se trata de un alcalde o de un artista conceptual: hacéis movimientos, gestos, que promueven en vuestro auditorio esa sonrisita de mierda de "te entiendo, ya lo pillo, entiendo el guiño, esto debe de tener algo que ver con Godard".  (Rodrigo García)
Me harta la palabrería ofensiva. De verdad, me cansa. Me cansa que se me tache por no estar lo suficientemente enfadada con el mundo. Pero, ¿cómo voy a estar enfadada? Yo no soy nadie, no tengo ni puta idea de esto. Soy una completa inculta en estos temas, he tenido que buscar en wikipedia para cerciorarme de que Godard era quien creía que era. No soy ninguna experta en música ni en moda. He mamado de los ochenta, de Los Nikis y Control Machete. Cuando hace dos años me topé con este mundo insultántemente nuevo, mi bagaje musical provocaba levantamientos de una única ceja. Yo no puedo daros lecciones sobre lo que "mola" o "no mola" escuchar, vestir o comer. No sé qué es exclusivo y qué es anticuado, por el mero hecho de que ni sé en qué año se publicaron los álbumes! Que lo estoy intentando aprender? Por supuesto, sin lugar a dudas.
Pero a mí me gustan el teatro y las motos, y con pocos puedo compartirlo de mi entorno.
A mí me gustan las personas, y cualquier comentario, sentimiento o gesto desagradable hacia ellas me ofende y me duele. Me avergüenza que se hable de "la gente" como si nadie fuera a darse por aludido. No soporto oír críticas dirigidas a "colectivos". Yo defiendo a la persona, defiendo el individuo. Sí, también meto la pata infinitas veces, no me estoy coronando de santa ni mucho menos, yo también me quejo mucho. Pero me quejo en caliente, no tengo ideas firmes de odio hacia NADA. Miento, quizá hacia el propio odio. Creo que conozco a personas de entornos enormemente diversos, y también creo que eso me da la ventaja de mirar con cierta perspectiva. No quiero caer en el mismo error que estoy denunciando, pero me atrevo a decir, aunque con la boca pequeña, que ni la mitad de mis ex-compis de medicina sabrían de lo que estoy hablando si leyeran esto. Y no quiero ofender a nadie, de verdad, simplemente, por experiencia, sé que son entornos completamente distintos. Yo no sé cómo coño es el entorno de comunicación audiovisual. Imagino que para vuestro trabajo es muy importante ser muy críticos y que os lo inculcan con especial atención. No lo sé...

Pero pido, por favor, lo ruego, me pongo de rodillas... no perdáis el norte... no enloquezcáis por culpa de los pantalones altos. ¿Dónde queda el verdadero lema de nuestro grupito? En serio, ¿dónde está el pan con queso en toda esta discusión? Se nos va la cabeza, se nos olvida lo que de verdad importa... Y por supuesto, lo digo en primera persona del plural.